lunes, 9 de noviembre de 2009
November rain
Esta vez el ángel de la muerte llegó en forma de lluvia. Y se llevó a muchos ángeles al cielo.
Esta lluvia de noviembre ha sido de lágrimas, pero no lágrimas del cielo; lágrimas de la tierra que suben como holocausto.
Dolor y lodo.
Lodo fabricado con lágrimas y tierra que se desprende.
Lodo. Barro. Cuerpos humanos inertes; igual que antes del Edén.
Cuerpos que relatan el paso del ángel blanco, como blanca la conciencia de tantos niños que han perecido.
Sueños que se despiertan a la realidad pura del nuevo mundo. Sueños de un plano mejor, donde las lágrimas sean de alegría.
He visto parte del listado. Hombres, niñas, niñitos, niñitas; jovencitas, mujeres.
Desconocidos todos, reconocidos todos por el frío lápiz de la cifra.
El frío acero de la lluvia cala en el corazón helado de la noticia. Y el frío de la muerte nos llena de lágrimas calientes.
Holocausto. Padre ¿por qué no hablamos tu idioma? Por lo menos para entender tus decisiones. Abre nuestra mente como las fosas se abrirán para estos ángeles que reclamas.
Aýudanos para que ese frío vuelva insensible nuestras heridas, para que nuestra cruz se transubstancie en anestesia.
Lluvia de noviembre que te vuelves ángel de la muerte. Queda regada la tierra con las lágrimas de los que decimos adiós.
Cuida, ángel, a los ángeles que siguen en la blanca lista de los muertos, de quienes ingresan a las sagradas puertas de tu mundo.
martes, 3 de noviembre de 2009
jueves, 15 de octubre de 2009
Juan Federico Salaverría: "No haría un comercial con desnudos eróticos"
Foto propiedad de El Diario de Hoy, derechos reservados, tomada por Omar Carbonero
—Tampoco soy tan optimista —responde— Sí se ha visto una reducción en la facturación, pero no se puede generalizar; a cada empresa le afecta diferente.
En el caso de la publicidad, existe la idea que en épocas de crisis es el primer rubro que recortan las compañías.
"La publicidad es un porcentaje total de las ventas —argumenta— y no es un resorte para vender, sino que los mensajes van al subconsciente del individuo".
Y en esa trama es donde entran valores, responsabilidad de anunciantes y publicistas y el éxito o el descalabro de un producto. De ahí que este empresario enfile hacia un mensaje con el que debe de convence a muchos clientes: "Si dejas de hacer publicidad y tu competidor sigue haciéndola, vas a dejarle el camino libre".
Sin embargo, al otro lado de la moneda está el consumidor. No basta convencer al anunciante. Y en un momento tan competitivo, donde quien no muestra los colmillos corre el riesgo de esfumarse, los desafíos de la industria son decisorios.
—¿Los retos de la publicidad? Pensar "afuera de la caja" con propuestas más atrevidas y espontáneas —comenta.
Con espontáneo se refiere a las ofertas más directas. Algo así como compre-esta-vez-porque-mañana-valdrá-más; una tendencia que se percibe en el sector de bienes raíces, por ejemplo.
Con atrevido se refiere a la creatividad perspicaz, no a los contenidos con alto volumen sexual o a las frases que por altisonantes llamen la atención.
Para reafirmar esta filosofía busca en su escritorio un catálogo de productos a los que han hecho campaña.
Y en su oficina del cuarto piso, donde tiene una privilegiada vista de Santa Elena, Madreselva y la Cordillera del Bálsamo, Salaverría muestra anuncios de zapatos en los que se destacan valores, de autos sin chicas semidesnudas y donde el clisé de las zapatillas deportivas dentro de una pista desaparece para mostrar a un tipo con un tenis en la boca.
—Algunos asocian a la publicidad con el consumismo desbocado, y con falta de valores.
—Esto se puede ver de dos maneras. Yo lo veo en el sentido positivo: la publicidad hace subir el consumo del producto, y este aumento reduce los precios.
—Es usted muy optimista.
—El optimismo es básico en cualquier industria.
—¿Y cómo se combina el optimismo con la prudencia?
—Ah, hay que sentarse, pensar y planificar —replica.
—¿Y cuáles son los desafíos de la publicidad moderna?
—Esta industria cambia todos los días, y la cantidad de mensajes de Internet es parte de la competencia; el reto es la parte digital y la electrónica.
—¿Y es compatible la publicidad moderna con los valores?
—Engañar al cliente le podría funcionar a alguien... una vez. Hay que ser muy creativo porque lo más fácil es llamar la atención con la falta de respeto.
—Hubo una campaña de zapatos...
—Sólo le puedo decir que no eran clientes nuestros.
—¿Y entonces hasta dónde atreverse en la creatividad, sobre todo cuando los públicos tienen acceso al Internet?
—Hasta donde lleguen los valores del anunciante y del publicista.
—¿Usted haría un comercial con desnudo eróticos?
—No es necesario desnudar a la mujer para llamar la atención.
—¿Le gusta la publicidad que tenemos en El Salvador?
—Creo que es buena y ha mejorado mucho en los últimos 20 años. Ahora, si yo tuviera en mis manos cambiar esto dejaría de hacer tanto retail (venta pura de productos) y me enfocaría en publicidad de marca.
—Pero usted tiene en sus manos cambiar esto.
—Soy parte, pero los anuncios nacen de dos fuerzas, donde está el cliente. Y siempre se tiene que hacer investigación de mercados.
—¿Es responsable la industria en El Salvador?
—Sí, hemos detenido campañas como parte del Consejo Nacional de la Publicidad.
—¿Cuál campaña?
—Bueno... esa que usted mencionaba.
Para los nostálgicos
Juan Federico Salaverría no tiene un anuncio favorito. Y si lo tiene se lo guarda bien. "Todos los que hace Publicidad Comercial", es la respuesta diplomática a una conversación que acaba de concluir con un breve ping pong de preguntas y respuestas sobre aspectos que van desde la creatividad pura, los desafíos, la crisis económica, el talibanismo de algunos sectores y los valores éticos.
El presidente del Grupo Comercial de Comunicaciones es un hombre que ve las cosas desde un ángulo distinto. Es parte de su tarea como publicista y de su perfil como empresario de comunicaciones.
Esta forma distinta de enfocar las cosas se descubre cuando lanza un "lo primero que tenemos que decidir es si hay crisis o no".
—¿Es que le parece que no hay crisis?—Tampoco soy tan optimista —responde— Sí se ha visto una reducción en la facturación, pero no se puede generalizar; a cada empresa le afecta diferente.
En el caso de la publicidad, existe la idea que en épocas de crisis es el primer rubro que recortan las compañías.
"La publicidad es un porcentaje total de las ventas —argumenta— y no es un resorte para vender, sino que los mensajes van al subconsciente del individuo".
Y en esa trama es donde entran valores, responsabilidad de anunciantes y publicistas y el éxito o el descalabro de un producto. De ahí que este empresario enfile hacia un mensaje con el que debe de convence a muchos clientes: "Si dejas de hacer publicidad y tu competidor sigue haciéndola, vas a dejarle el camino libre".
Sin embargo, al otro lado de la moneda está el consumidor. No basta convencer al anunciante. Y en un momento tan competitivo, donde quien no muestra los colmillos corre el riesgo de esfumarse, los desafíos de la industria son decisorios.
—¿Los retos de la publicidad? Pensar "afuera de la caja" con propuestas más atrevidas y espontáneas —comenta.
Con espontáneo se refiere a las ofertas más directas. Algo así como compre-esta-vez-porque-mañana-valdrá-más; una tendencia que se percibe en el sector de bienes raíces, por ejemplo.
Con atrevido se refiere a la creatividad perspicaz, no a los contenidos con alto volumen sexual o a las frases que por altisonantes llamen la atención.
Para reafirmar esta filosofía busca en su escritorio un catálogo de productos a los que han hecho campaña.
Y en su oficina del cuarto piso, donde tiene una privilegiada vista de Santa Elena, Madreselva y la Cordillera del Bálsamo, Salaverría muestra anuncios de zapatos en los que se destacan valores, de autos sin chicas semidesnudas y donde el clisé de las zapatillas deportivas dentro de una pista desaparece para mostrar a un tipo con un tenis en la boca.
—Algunos asocian a la publicidad con el consumismo desbocado, y con falta de valores.
—Esto se puede ver de dos maneras. Yo lo veo en el sentido positivo: la publicidad hace subir el consumo del producto, y este aumento reduce los precios.
—Es usted muy optimista.
—El optimismo es básico en cualquier industria.
—¿Y cómo se combina el optimismo con la prudencia?
—Ah, hay que sentarse, pensar y planificar —replica.
—¿Y cuáles son los desafíos de la publicidad moderna?
—Esta industria cambia todos los días, y la cantidad de mensajes de Internet es parte de la competencia; el reto es la parte digital y la electrónica.
—¿Y es compatible la publicidad moderna con los valores?
—Engañar al cliente le podría funcionar a alguien... una vez. Hay que ser muy creativo porque lo más fácil es llamar la atención con la falta de respeto.
—Hubo una campaña de zapatos...
—Sólo le puedo decir que no eran clientes nuestros.
—¿Y entonces hasta dónde atreverse en la creatividad, sobre todo cuando los públicos tienen acceso al Internet?
—Hasta donde lleguen los valores del anunciante y del publicista.
—¿Usted haría un comercial con desnudo eróticos?
—No es necesario desnudar a la mujer para llamar la atención.
—¿Le gusta la publicidad que tenemos en El Salvador?
—Creo que es buena y ha mejorado mucho en los últimos 20 años. Ahora, si yo tuviera en mis manos cambiar esto dejaría de hacer tanto retail (venta pura de productos) y me enfocaría en publicidad de marca.
—Pero usted tiene en sus manos cambiar esto.
—Soy parte, pero los anuncios nacen de dos fuerzas, donde está el cliente. Y siempre se tiene que hacer investigación de mercados.
—¿Es responsable la industria en El Salvador?
—Sí, hemos detenido campañas como parte del Consejo Nacional de la Publicidad.
—¿Cuál campaña?
—Bueno... esa que usted mencionaba.
Para los nostálgicos
jueves, 8 de octubre de 2009
Avianca y TACA se unen

Ciro Granados/Publicado en El Diario de Hoy el 8 de octubre de 2009
Lo que comenzó como una conversación en una suite del Waldorf Astoria en la cosmopolita Nueva York se concretó ayer, a las 10:02 de la mañana con la firma de un acuerdo entre Roberto Kriete, presidente de TACA, y Germán Efromovich, presidente de Avianca, la mayor aerolínea de Colombia. Puerta 17, Aeropuerto en Comalapa.
Ese acuerdo es un pacto que inicia su recorrido por la burocracia de varios países del continente para aterrizar en que ambos conglomerados aéreos formarán una nueva empresa.
Esta empresa, que dirigirá las operaciones de TACA y Avianca, será la nave nodriza de los destinos de ambas firmas y estará presidida por Roberto Kriete.
¿Avianca está comprando TACA? "No", dice con firmeza Efromovich y explica en la entrevista de la página 3 los motivos.
Lo que sucederá es que las acciones de las dos empresas se han unido para conformar una nueva compañía. En esa nueva firma, cuyo nombre no fue revelado ayer, TACA tendrá 33% del paquete y Avianca el 67%. ¿Por qué? Porque las acciones se asignaron tomando en cuenta el tamaño y el rendimiento de cada integrante.
Avianca es un gigante en América Latina (ver información en página 4) y con esta alianza lo que buscan es abarcar más destinos, volverse un cliente de mayor volumen ante los proveedores, y quitarle clientes a "gorilas" como American Airlines, USAirways, Continental y Delta.
Esta unión le permitirá a TACA, por ejemplo, entroncar por ahora con el mercado europeo vía Bogotá, en Colombia, y luego buscar en directo llevar pasajeros desde Centroamérica hasta el Viejo Continente. Avianca, con el simple hecho de esta alianza, puede enorgullecerse de llegar a toda América en vista de que su socio ya está en el mercado canadiense.
Aunque, no es un simple hecho. El aumento de la rentabilidad que ambas firmas buscan para sus accionistas puede sorprender a cualquiera, si se toma en cuenta que las ventas totales podrían estar en los 3 mil millones de dólares anuales si se mantiene la tendencia de 2008, según dijo Kriete ante una treintena de periodistas que de toda Centroamérica y Perú llegaron a cubrir "este momento histórico de la aviación comercial de Latinoamérica", en palabras de Efromovich, un empresario de origen boliviano, crianza chilena, residencia brasileña y convicción colombiana.
Estos números, sin embargo, suenan a "peanuts" cuando se toman en cuenta los $18 mil millones que reportan los gigantes de la industria.
Lo de unirse –añaden Kriete y Efromovich– es una tendencia que está imponiendo la moda globalizadora en los cielos del planeta. Lo han hecho ya otras empresas como la alemana Lufthansa con Swissair, o la holandesa KLM con su vecina Air France o las estadounidenses Delta y Northwest.
Fabio Villegas, quien será el Chief Executive Officer (CEO, una especie de director ejecutivo) de la naciente empresa, sostiene que estas se integraron no porque estuvieran en problemas, sino porque sus propietarios tuvieron visión.
"Han identificado múltiples oportunidades de sinergias, de desarrollo, de crecimiento y competitividad en el trabajo conjunto", dijo Villegas.
Esta simbiosis, que reitera el ganar-ganar de los académicos, integra en su filosofía de servicio al cliente darle mayores facilidades para viajar, en un momento en que las aerolíneas "low cost" se ofrecen como alternativa para paliar la crisis y en la que poca diferencia hay entre el servicio de los autobuses con esta modalidad de negocio de transporte aéreo.
"Le apuntamos a un segmento de mercado que demanda calidad, actitud y producto en materia de servicio aeronáutico", sostiene Villegas, y refiere como ejemplo el sistema de entretenimiento individual (pantallas) no solo en cabina ejecutiva.
Este "casamiento", como gusta de llamarlo Efromovich, ofrecerá más de 100 destinos en América y Europa con una flota de 129 aviones. La experiencia de TACA con los Airbus será aprovechada por Avianca, y aquella a su vez tiene otras puertas que se abren.
Esos destinos apetecidos por TACA incluyen el mercado interno colombiano, otros puntos sudamericanos y los vuelos domésticos en Brasil. Es tal vez por ello que Kriete dice que se siente "orgulloso" de este arreglo estratégico que es "una unión de iguales".
MARCAS SEPARADAS
Para no destruir lo ganado, ambas marcas siguen como hasta ahora. La gente comprará boletos con los mismos agentes y verá los mismos logos.
Aparte de la atención homogenizada desde la directiva "nodriza", la rentabilidad del negocio compartido podrá incidir en una reducción en los precios de los boletos.
Los consultores de Merrill Lynch, Caoba Capital, Greenberg Traurig, Simpson Thacher&Bartlett LLP y Gómez-Pinzón Zuleta armaron un acuerdo que indica que TACA y Avianca operarán como empresas separadas, fortaleciendo sus marcas, sus centros de conexión y la red de rutas.
¿Que quién buscó a quién? Roberto Kriete le responde a la periodista salvadoreña que en la industria de la aviación existe un diálogo constante entre los líderes de las aerolíneas, pero que se decidieron por esta unión "porque con otra aerolínea no generaríamos lo mismo que con Avianca".
En este cruento mundo de los negocios, la rentabilidad es el valor supremo al que se aspira. ¿La van a tener los accionistas de TACA? Kriete responde que claro, que para eso estamos y que definitivamente el trabajo conjunto podrá asegurarlo.
El panorama pinta optimista. Tanto como la camaradería con que ambos ejecutivos usan para hacerse bromas, como aquella que soltó Roberto Kriete cuando le dijo a los periodistas "que con este acuerdo Germán me está pasando los carros, el rancho y la casa en la playa".
Notas relacionadas:
Magnate de Avianca: "No estamos comprando a TACA"
Los boletos podrían reducir de precio

Foto propiedad de El Diario de Hoy tomada por Mauricio Cáceres
viernes, 2 de octubre de 2009
El Salvador, un puente para conquistar México
Léalo en PDF
Fausto Vergara tiene cuadriculado el plan con el que entrará al mercado mexicano de los medicamentos. Y el plan lo tiene definido para los próximos 12 años.Y si bien no va a tratar de venderles Salvadol a los mexicanos quesufran dolores “de cualquier tipo”, usará los genéricos comopunta de lanza para atrapar a los clientes.
Desde la presidencia de Teramed, empresa salvadoreña que ha recibido una fuerte inyección monetaria de la colombiana Tecnoquímicas, Vergara dice que comenzará con 12 productos, que abrirá una distribuidora en pleno Distrito Federal y que ya tiene los contactos con otros tres distribuidores tan grandes que el más pequeño de ellos posee
una planta de 1,500 visitadores médicos y más de 1,000 vendedores.
Lo de la alianza con Tecnoquímicas ha sido una verdadera simbiosis, una coinversión en la que ambos tiene qué ofrecer: Colombia produce medicamentos a bajo costo y El Salvador tiene la llave mágica para abrir el protegido mercado mexicano.
Esa llave se la ganó a pulso el país cuando hace 3 años le ganaron un litigio legal a los aztecas.
“Como Triángulo del Norte habíamos firmado un tratado comercial con México para que dejaran entrarmedicamentos a su mercado, que por cierto, para meterse ahí, por ley hay que fabricar el producto allá... pero cuando se llegó el momento se echaron para atrás y nos tocó irnos a un arbitraje de dos años”, recuerda Vergara antes de contar que Guatemala y Honduras se retiraron de la contienda por lo que el triunfo le quedó sólo a El Salvador.
El país desde entonces tiene el puente para entrar a México, un mercado poderosísimo y que incluso en valores supera al enorme Brasil.
Eso han visto los colombianos.
Por eso es que van a invertir 30 millones de dólares en la ampliación de plantas de producción, porque cuando la garganta mexicana comience a pedir medicamentos será crucial tener una capacidad de fabricación en niveles que asustan a cualquiera.
Y como los sudamericanos no pueden entrar a México gracias a los candados del proteccionismo, tienen en El Salvador la excusa perfecta para invertir millones en alianzas que son solo la punta del iceberg.
Eso es lo que planea hacer la empresa Tecnoquímicas, un gigante de la industria en Colombia (4,300 empleados) que tiene planes para entrar a toda la región con la adquisición demás compañías, remite un artículo de la revista colombiana Portafolio (http://www.portafolio.com.co) retomado por la agencia EFE.
“La idea es ir entrando desde los países más pequeños hasta los más grandes, pero es un proceso lento que depende de las circunstancias de cada país”, cita Portafolio al directivo de Teramed Emilio Sardi.
Lo de la expansión de mercados también tocará a Teramed. Vergara dice que con esta inyección de capital la empresa salvadoreña podrá tener un 80 por ciento de presencia en Centroamérica.
Otra opción que tienen los colombianos es conquistarmercados como el venezolano por medio de las “buenas” relaciones que El Salvador tiene con esa nación.
Los planes de Teramed incluyen hacer negocios con hospitales mexicanos donde podrán meter marcas salvadoreñas como se conocen acá.
Por ahora los primeros pasos se harán con genéricos sin nombre comercial y le darán el mismo precio a los tres distribuidores mexicanos para que ellos abran otra guerra comercial, con productos made in El Salvador.
“Con el mercado de México podemos pasar 40 años y no alcanzamos a llenarlo”, dice Vergara antes de comentar, entre bromas, quesuempresa le apostará, aquí, al sildenafil masticable.
Fausto Vergara tiene cuadriculado el plan con el que entrará al mercado mexicano de los medicamentos. Y el plan lo tiene definido para los próximos 12 años.Y si bien no va a tratar de venderles Salvadol a los mexicanos quesufran dolores “de cualquier tipo”, usará los genéricos comopunta de lanza para atrapar a los clientes.
Desde la presidencia de Teramed, empresa salvadoreña que ha recibido una fuerte inyección monetaria de la colombiana Tecnoquímicas, Vergara dice que comenzará con 12 productos, que abrirá una distribuidora en pleno Distrito Federal y que ya tiene los contactos con otros tres distribuidores tan grandes que el más pequeño de ellos posee
una planta de 1,500 visitadores médicos y más de 1,000 vendedores.
Lo de la alianza con Tecnoquímicas ha sido una verdadera simbiosis, una coinversión en la que ambos tiene qué ofrecer: Colombia produce medicamentos a bajo costo y El Salvador tiene la llave mágica para abrir el protegido mercado mexicano.
Esa llave se la ganó a pulso el país cuando hace 3 años le ganaron un litigio legal a los aztecas.
“Como Triángulo del Norte habíamos firmado un tratado comercial con México para que dejaran entrarmedicamentos a su mercado, que por cierto, para meterse ahí, por ley hay que fabricar el producto allá... pero cuando se llegó el momento se echaron para atrás y nos tocó irnos a un arbitraje de dos años”, recuerda Vergara antes de contar que Guatemala y Honduras se retiraron de la contienda por lo que el triunfo le quedó sólo a El Salvador.
El país desde entonces tiene el puente para entrar a México, un mercado poderosísimo y que incluso en valores supera al enorme Brasil.
Eso han visto los colombianos.
Por eso es que van a invertir 30 millones de dólares en la ampliación de plantas de producción, porque cuando la garganta mexicana comience a pedir medicamentos será crucial tener una capacidad de fabricación en niveles que asustan a cualquiera.
Y como los sudamericanos no pueden entrar a México gracias a los candados del proteccionismo, tienen en El Salvador la excusa perfecta para invertir millones en alianzas que son solo la punta del iceberg.
Eso es lo que planea hacer la empresa Tecnoquímicas, un gigante de la industria en Colombia (4,300 empleados) que tiene planes para entrar a toda la región con la adquisición demás compañías, remite un artículo de la revista colombiana Portafolio (http://www.portafolio.com.co) retomado por la agencia EFE.
“La idea es ir entrando desde los países más pequeños hasta los más grandes, pero es un proceso lento que depende de las circunstancias de cada país”, cita Portafolio al directivo de Teramed Emilio Sardi.
Lo de la expansión de mercados también tocará a Teramed. Vergara dice que con esta inyección de capital la empresa salvadoreña podrá tener un 80 por ciento de presencia en Centroamérica.
Otra opción que tienen los colombianos es conquistarmercados como el venezolano por medio de las “buenas” relaciones que El Salvador tiene con esa nación.
Los planes de Teramed incluyen hacer negocios con hospitales mexicanos donde podrán meter marcas salvadoreñas como se conocen acá.
Por ahora los primeros pasos se harán con genéricos sin nombre comercial y le darán el mismo precio a los tres distribuidores mexicanos para que ellos abran otra guerra comercial, con productos made in El Salvador.
“Con el mercado de México podemos pasar 40 años y no alcanzamos a llenarlo”, dice Vergara antes de comentar, entre bromas, quesuempresa le apostará, aquí, al sildenafil masticable.
lunes, 28 de septiembre de 2009
El pleito de los anzuelos
Nota publicada en El Diario de Hoy del 28/9/09
Para leerlo en print:
Página 1
Página 2
Página 3
Más allá de los buques en alta mar y lejos de los estantes donde los clientes le dan la victoria a uno o al otro, dos gigantes atuneros libran una batalla que ha llegado hasta los gobiernos de El Salvador y Costa Rica. Sardimar acusa a Grupo Calvo de usar la estrategia del dumping para quitarle mercado. Calvo se defiende, pero teme que Costa Rica le imponga aranceles que podrían andar cerca del 50% del costo del producto, una medida que lesionaría de gravedad sus actividades comerciales en ese país
En una pequeña sala de reuniones en la Zona Rosa de San Salvador, un hombre con camisa a rayas y corbata tejida pide libertad. Libertad para competir en paz. Libertad para que lo dejen quitarle un trozo del mercado del atún a su archirrival en Costa Rica, Sardimar, el gigante que --precisamente-- quiere sacarlo del jugoso mercado.
El hombre se llama Miguel Ángel Peñalva, español, director de Operaciones de Grupo Calvo en El Salvador . "Pues mira, que de Sardimar no espero nada, salvo que se den cuenta de que hay que buscar a los clientes con calidad y con buenos precios".
Días más tarde, del otro lado de la línea telefónica y con un cordial acento de tico, otro hombre también pide libertad. Libertad para sacar del mercado, por desleales, a sus competidores salvadoreños, mejor dicho a una empresa española "que no sólo tiene los beneficios del subsidio de El Salvador, sino que además tiene los beneficios del Tratado de Libre Comercio". Este hombre se llama Federico Alvarado y es el Gerente General de Sardimar.
Ambos acorazados están envueltos en un pleito legal que comenzó varios meses atrás y que se atizó desde julio pasado, porque la empresa costarricense acusa a Grupo Calvo de no competir limpio. Y por eso le metió una demanda por "dumping", palabrita que implica serios problemas porque significa vender un producto más barato de lo que cuesta producirlo. Es decir, que Calvo vende demasiado barato en Costa Rica con tal de robarle mercado a Sardimar.
Esto está prohibido por la Organización Mundial del Comercio. Las prácticas de "dumping" se consideran anticompetitivas porque se vende más caro en el mercado internacional que en el propio.
La solicitud de investigar a Calvo con el ferviente deseo de que le impongan aranceles para volverle más ardua la competición en el mercado costarricense fue interpuesta ante el Ministerio de Economía de ese país.
Pero Calvo no está solo. El gobierno salvadoreño se metió al ruedo para interceder por la empresa afincada en La Unión y pidió un caso de solución de controversias, el diplomático nombre para una especie de hablemos-ahora-y-tratemos-de-arreglar-las-cosas-antes-de-la-guerra-legal.
Así están las cosas. El momento actual es una situación parecida a esos espacios de tiempo en los que se huele a batalla, en los que se tiene la certeza de que la tranquilidad es sólo la antesala del bombardeo.
DARDOS VAN Y VIENEN
Lo del "dumping" es nuevo en esta contienda entre ambas atuneras. La figura de sospecha llegó después de que Sardimar le pidiera a su gobierno que investigara a los españoles por usar subsidios salvadoreños. Esa fue la primera pelea.
"Es que, mire, evaluamos la situación de los precios en el mercado costarricense y notamos un comportamiento atípico. Cuando ahondamos un poco para ver por qué Calvo podía dar esos precios nos dimos cuenta de que En El Salvador tienen una serie de beneficios que los coloca en una posición ventajosa", dice Alvarado. Se refiere a "que Calvo no paga impuesto de renta, que la planta donde operan se las entregó el Gobierno de El Salvador, no pagan impuestos municipales y cuando entra el TLC no sólo mantienen esos subsidios, sino que quieren acogerse al Tratado como si fuera una empresa salvadoreña cuando operan dentro de una zona franca".
"Mira –responde por su parte Peñalva-- a Sardimar no le interesa que haya competencia ni precios justos. No están acostumbrados a la competencia, nos quieren sacar del mercado y entonces ellos van a poner los precios... tienen miedo de que otro juegue en el partido". Peñalva dice que incluso la "demanda" por subsidio era tan débil que su rival tuvo que retirarla.
"Lo que pasa es que en Costa Rica el tema de investigar por los subsidios era algo nuevo y no hay legislación específica para evaluar eso --arremete Alvarado-- y por eso optamos por pedir que investiguen a Calvo por 'dumping'... pero una vez se aclare eso vamos a retomar el tema de los subsidios... no es que lo vamos a descartar". "Nosotros estamos acostumbrados a competir, pero con las reglas claras... que la cancha esté pareja para todo el mundo", estoca Alvarado.
Y en medio de estas catapultas legales, donde por un lado Calvo aprieta los dientes para que no le apliquen las temidas medidas cautelares y le impongan aranceles que le frenen la exportación de más de 10 millones de latas, y por el otro lado Sardimar también aprieta los puños para que los españoles "no la tengan tan fácil" y sus ventas dejen de caer, las cosas se dirimen en otras instancias que no son las oficinas ni de Peñalva ni de Alvarado.
El asunto ya está entre gobiernos. Y ahí se va a solucionar salvo que los tambores de la guerra hablen demasiado fuerte.
A PELEAR SE HA DICHO
René Salazar es de la idea de que Costa Rica nunca debió haber admitido la demanda por "dumping" contra el Grupo Calvo. Y no sólo eso. Sostiene que contra la atunera española se han cometido tantas arbitrariedades que espera que desistan y todo regrese a la normalidad porque después el asunto podría pasar al tema político.
Y mientras intenta convencer al periodista de que el gobierno salvadoreño pelea esta batalla no porque se trate de Calvo, sino porque es su obligación no permitir que se lleve adelante una investigación que viola los instrumentos legales de la integración centroamericana, explica varios puntos que podrían oler a victoria nacional.
"La autoridad de Costa Rica nunca debió admitir esa solicitud porque para eso se debe requerir información sobre el daño o el impacto que las importaciones (en este caso de Calvo) están generando a la industria (tica); debe demostrarle (Sardimar) que hay daño a la producción nacional por motivo de esas importaciones, que hay impacto en los precios y reducción del mercado", indica Salazar, director de Tratados Comerciales del Ministerio de Economía de El Salvador.
El funcionario salvadoreño advierte que, incluso, hay otros vicios que en el buen derecho desbaratarían cualquier argumento legal. "Hay errores legales graves como que la documentación le fue notificada a Calvo fuera de los plazos estipulados, se violaron los plazos de la ley... y el problema no sólo es ese, sino que con eso le limitaron la oportunidad de defensa a la empresa. Incluso, algunas notificaciones ni siquiera se las hicieron llegar", señala el Director.
Ese contraataque ya lo presentó El Salvador en la mesa, cuando hace pocas semanas se reunió con sus pares costarricenses en la primera cita para intentar arreglar las cosas por las buenas.
"Ahora estamos esperando el siguiente paso que dé Costa Rica... porque hay otras cosas que se pueden hacer", sostiene Salazar.
Con las cartas lanzadas sobre la mesa Sardimar prepara su contragolpe. En las oficinas de la atunera tica ya analizaron la estrategia salvadoreña. Y la analizaron expertos contratados que han estado envueltos en procesos similares en Chile y Argentina.
Tal vez por eso es que Alvarado se siente seguro cuando dice que "estos expertos han estado en casos muy transparentes y en casos que se han complicado por notificaciones o información incompleta (el argumento salvadoreño para pedir que se caiga el caso), y nos han dicho que no hay omisión o acción que implique una posible nulidad del proceso. Estamos convencidos de que todo está a derecho, en orden y vamos hasta el final", estoca el representante de Sardimar.
Eso de ir hasta el final, con las consecuencias que sean no le mueve los cimientos a la parte salvadoreña.
Salazar, el funcionario de El Salvador, está acostumbrado a estos lances. Por ello es que dice que la pelea está pactada a tres asaltos.
El primer round, la cita inicial, ya se terminó. Se espera lo que diga Costa Rica sobre si continúa o detiene la investigación.
Si la detiene, ahí muere todo. Casi todo, porque Sardimar regresaría con el contraataque del tema de los subsidios.
Si Costa Rica decide avanzar en el tema, El Salvador ya tiene preparada la segunda fase: trasladar el pleito a la escala política: el Comieco, grupo que reúne a los ministros de Economía de Centroamérica quienes tendrían que evaluar que el asunto representa riesgos para la integración del Istmo y para las buenas relaciones políticas entre gobiernos.
Y si aún así se sigue con el proceso, queda la última instancia. La de los jueces internacionales. Tres especialistas mundiales que llegarían contratados por ambas partes para dictar su veredicto inapelable.
"Esto puede generar una posible guerra de demandas y contrademandas entre países, lo cual no es saludable para la integración", dice el funcionario del ministerio de Economía de El Salvador. Tambores firmes.
Costa Rica, por lo tanto, tiene una brasa en las manos. Por una parte debe defender a la empresa de su país, y por el otro lado debe portarse adecuadamente con los hermanos centroamericanos.
Los de Sardimar saben esto. Pero se plantan firme y dicen: "Estamos convencidos de que hemos dado toda la evidencia necesaria para que el gobierno de Costa Rica imponga medidas preliminares a las importaciones de Grupo Calvo mientras esta empresa suministra la información adicional y que se tome la decisión definitiva en tres o cuatro meses".
Entre la espada y la pared, la gente de Calvo también aguarda. Pero tiene otro as bajo la manga: España, la Madre Patria que podría meterse de lleno en el asunto y atraer consigo a la poderosísima Comunidad Económica Europea. Y también tiene a Brasil, porque Calvo procesa en el gigante del sur parte del producto que vende en Costa Rica. Varios flancos que los ticos deberán enfrentar. Flancos que defenderán a la empresa Calvo si consideran que sus derechos están siendo pisoteados con la investigación.
Y mientras la temperatura aumenta, todas las miradas se dirigen a la única voz que puede dar el grito de guerra o extender a sus interlocutores la pipa de la paz.
COSTA RICA, LA VOZ DE MANDO (POR AHORA)
En la oficina de Velia Govaera atiende una chica amable. Se llama Heydi Somoza y es la asistente de la viceministra de Economía, Industria y Comercio de Costa Rica.
Cuando conoce de las intenciones para hablar con su jefa, intenta "sacarla de una reunión" pero regresa con una respuesta: "No puede atenderlo".
Cuando se le comenta que las declaraciones de un funcionario salvadoreño son fuertes en contra de Costa Rica, la joven trata de nuevo con la viceministra. La respuesta es la misma: "No puede atenderlo".
Horas después, una periodista del diario La Nación, de Costa Rica, le dice a quien esto escribe que el pleito entre Sardimar y Calvo ha suscitado grandes controversias en su país.
"Yo hablé con la viceministra, pero me dijo que al ser ella parte involucrada en la investigación no puede adelantar criterio porque eso podría afectar el proceso". Eso podría explicar las respuestas de la funcionaria.
Lo que la viceministra Govaera sí ha dicho es que "el dumping, por sí mismo, no es condenable, a menos que cause daño a una rama de la producción nacional. El Ministerio de Economía está determinando si ese es el caso", remite una nota de la periodista Hassel Fallas en La Nación, publicada el 8 de septiembre pasado.
¿Se daña la producción nacional de atún en Costa Rica con los precios que pone en ese mercado el Grupo Calvo? Eso es lo que va a determinar Costa Rica.
Los de Calvo aseguran que no, que ellos son parte minoritaria (10%) de ese mercado y que Sardimar lo que no entiende o no quiere entender es que hay que competir con igualdad de condiciones.
Sardimar opina lo contrario. Cuando se le dice que los precios de Calvo en El Salvador son menores a los de Costa Rica responden: "Nosotros no vendemos directamente, operamos en red de distribución. Y eso de tener precios más caros en Costa Rica depende de la cantidad de intermediarios que tengan... así es que los márgenes se van distorsionando".
El Gobierno de Costa Rica sigue en el análisis del espinoso tema. De su decisión dependerá en gran parte los derroteros que siga esta batalla legal. Lo que puede olerse en el ambiente es tan fuerte como los aromas que despiden las latas, de uno y de otro, cuando se abren en las cocinas.
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